Con un prólogo de Angélica Bovarí!
“Cuando llegué al rancho Triple K en Cascade, Montana, hizo huir a Nueva York, ciudad a la que siempre he tenido la sensación de que me he chupado el alma. Yo quería prados verdes, aire puro, una pequeña comunidad, y un lugar para vivir con la paz de la mente. Llegué con mi maleta, bajo el brazo, un contrato, un cocinero, y con ganas de forjar un futuro lleno de colores. Yo estaba harto de gris, por no ver el sol, y mi casa está llena de humedad y aburrido vecinos. Pero, con todo, yo estaba cansado de las miradas de lástima que me encontré a lo desconocido, cuando me vieron caminar ayudado por un bastón.
Lo que no esperaba encontrar, fue el de los hermanos Wescott; y, menos aún, la impresión de que, poco a poco, me enamoré de Kaden, el más grande.”

Clara Simmons y Kaden Wescott provienen de mundos muy distintos.
Ella creció en la ciudad de Nueva York, huérfana desde la edad de doce años, y un ama de casa desde que abandonó el sistema de protección de la infancia. Nunca ha dejado que su discapacidad a la definición, y de hecho todos los esfuerzos posibles para llenar su vida con el color.
Creció con sus dos hermanos en Cascade, Montana, en el rancho de su padre, y desde una edad muy joven, ha trabajado duro para traer el Triple K. el peso de La responsabilidad y de la familia fueron finalmente agriarle un poco de carácter.
Tal vez sus mundos no son tan diferentes. Tal vez ambos se sienten solos, por diferentes circunstancias. Y cuando sus vidas se cruzan, y el salto de chispas, es inevitable que el amor aparece.

“Una novela de emoción, con los dos protagonistas fuerte pero vulnerable, que te hará vivir una increíble historia de amor de esas que cocinado”. Sucio Libros

“Siempre he sido un apasionado de las novelas de romance, con un par de jeans, estos hombres rudos pero tierna, gruñendo, pero generoso. Kaden, el protagonista, es un amor del hombre que me caí en amor con. Y Clara, ahora es mi heroína favorita, una mujer capaz de superar una infancia dura y no dejar que su discapacidad se va a cortar las alas”. Angélica Bovarí.